Entrevista a Sapkowski: "No odio a los videojuegos"

15:44

En una entrevista para Eurogamer, el escritor desmintió la creencia popular. 
También aseguró que seguirá publicando más aventuras sobre el brujo.





➤ Debido al éxito de los videojuegos basados en sus novelas, las preguntas que ocasionalmente le hacen a Sapkowski son sobre los títulos de CD Projekt RED: ¿Los ha jugado? ¿Le gustó la adaptación? ¿Qué opina de su éxito? ¿Está agradecido por la popularidad? ¿Sigue recibiendo dinero por los derechos de autor?

Por motivos revelados en esta entrevista, en ese contexto más de uno podría imaginarselo bastante frustrado. ¿Realmente desprecia a los videojuegos como algunos medios han dicho?

Mejor comencemos por el principio: Todo comenzó en 1985. Sapkowski era un vendedor ambulante de cuero. En ese momento tenía 38 años, tenía una licenciatura en economía y hablaba muchos idiomas. Ser escritor no era su objetivo en la vida. Pero adoraba la fantasía, devoraba libros mientras viajaba. Sin embargo, nunca supo qué lo llevó a entrar a un concurso de cuentos cortos en la revista polaca Fantastyka durante ese año.

Sapkowski quería sorprender al público polaco pero –por el concurso– tenía un límite de 30 páginas para lograrlo. Si bien pudo hacerlo, y fue adorado por eso, no le resultó nada fácil. Según él, no iba escribir sobre fantasía clásica porque no encajaría, en cambio, en su lugar decidió reimaginar un cuento de hadas polaco. Contó el ejemplo del zapatero que mata un dragón, logrando lo que los guerreros no pudieron: engañarlo para que se comiera un cordero relleno de azufre. Pero luego proclamó que eso es una mentira: "Los pobres zapateros hacen buenos zapatos, no matan a los monstruos. Los soldados y caballeros en general son unos idiotas (...) ¿Entonces quienes matan a los monstruos? Los profesionales. Uno no llama a un aprendíz de zapatero, sino a un verdadero profesional, así que inventé uno."

Denominó a primera su historia Wiedzmin, título que más tarde sería traducido como The Witcher, y lo envió a la revista Fantastyka en 1985: "En aquél entonces, en Polonia, la fantasía era considerada como algo para niños estúpidos que ni siquiera se masturban bien", aseguró el escritor. "Así que habrán dicho: 'Esta historia es la mejor pero es fantasía, vamos a darle el tercer premio.' Pero los jurados son jurados, en su mayoría son estúpidos y tendenciosos. Pero el público... El impacto de The Witcher en el fandom polaco fue tremendo, absolutamente tremendo, y todo el mundo decía: 'Más, más, más, más!'. Nunca lo pensé, créeme, nunca quise escribir una segunda historia, pero después de esta aclamación, esta aprobación enorme, ¿qué debía hacer?; Los fans son exigentes, donde hay una demanda debe haber una oferta."

Él fue escribiendo más historias cortas para luego ser compiladas y publicadas en las novelas La Espada del Destino (1992) y El Último Deseo (1993). Cuando el apoyo aumentó, Sapkowski decidió probar algo sin precedentes: "Bueno, el fandom polaco, el mercado polaco y el lector polaco merecen algo así como una gran saga de fantasía", se dijo asimismo. "¿Por qué no un escritor polaco escribiendo una saga de fantasía?" Todos rieron. "Todo el mundo", aseguró. No creían que una distribuidora pusiera un apellido polaco en una novela de fantasía y esperara que vendiera. Pero SuperNowa sí lo hizo, y en 1994 publicó La Sangre de los Elfos, el primer libro de la Saga del Brujo.

Sapkowski no quería que nadie espere más de un año para una nueva historia y, como un relojito, fue publicando sus novelas anualmente. En 1999 la Saga del Brujo estuvo completa. Imaginensé si George R. R. Martin escribiera tan rápido... "¿Saben que lo conozco personalmente?", confesó en la entrevista. "Somos amigos. Nos conocemos. Bebemos cantidades increíbles de cerveza."


Sapkowski y The Witcher ya eran relativamente famosos antes de que CD Projekt tuviera algo que ver. De hecho, ni siquiera fue el primer desarrollador en intentar hacer un juego sobre The Witcher. Adrian Chmielarz (Bulletstorm, The Vanishing of Ethan Carter) y el estudio Metropolis tuvieron ese honor, pero el projecto fue demasiado ambicioso y silenciosamente murió.

CD Projekt apareció a principios de los años 2000. Sapkowski no recuerda cómo fue la conversación, pero recuerda haber aceptado la adaptación a videojuego. "¡Bueno, trajeron una gran bolsa de dinero!", confesó. Fue la misma razón por la que dijo que sí a Chmielarz: "Lo que espero de una adaptación: una gran bolsa de dinero, eso es todo."

Sapkowski no dijo cuánto. Chmielarz, por su parte, mencionó que el pago "era buen dinero para Polonia en 1997". Sin embargo, el cofundador de CD Projekt, Marcin Iwinski aseguró que su empresa "no desembolsó una cantidad enorme de dinero".

Sapkowski continuó diciendo: "Estuve de acuerdo en que escribieran una historia completamente nueva usando mis personajes, mi ontología de este mundo loco. Pero ellos tendrían que crear historias completamente nuevas. Les dije: "¿Por qué no?"

Simplemente, no pensó que sería para tanto. Él pensaba que los juegos eran estúpidos, desde el momento que se aventuró a disparar a marcianos en una vieja consola conectada a un televisor. "Bueno, vamos a jugar a las cartas o vamos a beber vodka", dijo en aquél entonces, "pero matar marcianos es una estupidez, y mi punto de vista se mantiene: es estúpido".

Así que dejó CD Projekt RED hacerlo por su cuenta. No los visitó, no fue consultado, no le importaba. Él era Andrzej Sapkowski, ¿quiénes eran ellos? Cuando la gente le pregunta ¿Los juegos te ayudaron?, él les responde: "Sí, en la misma medida que yo ayudé a los juegos", agregando que: "No fue que los juegos me promocionaron: yo promoví a los juegos con mi nombre y personajes".


Cuando The Witcher 1 salió en 2007, las cosas comenzaron a cambiar. Los editores de los libros (de habla inglesa) lo vieron como una forma de llegar a una nueva audiencia y fue así que reeditaron la saga con imágenes relacionadas al juego. Aquello embarró la cancha, haciendo que la distinción entre juego y autor fuese menos clara. No fue un problema en Polonia, donde Sapkowski era muy conocido, pero para el público inglés... "Fue muy malo para mí", confesó.

Con cada lanzamiento de CD Projekt RED, el problema fue empeorando. Simplemente basta con ver las portadas de los libros en Inglés (Portadas rojas con imágenes de The Witcher 2). Ahora pueden imaginarse que alguien podría preguntarle erróneamente a Sapkowski si él es el tipo que escribe los libros sobre los juegos. "Sucedió", dijo. "Sucedió, y puedo recordar mi reacción: conozco muchas palabras malas y las usé todas en muchos idiomas."

Aún entendiendo tal frustración y confusión, quizás más de uno pensó: 'Eso no es nada en comparación con todo el dinero que ha hecho por las ventas del juego'. ¿Sabés que no? No recibe nada. Y en ese punto confesó: "Yo fui lo suficientemente estúpido como para venderles los derechos. Me ofrecieron un porcentaje de sus ganancias pero dije 'No, no habrá ningún beneficio en absoluto. Denme la totalidad del dinero en este momento'. Fue una estupidez. Yo fui tan estúpido como para dejar todo en sus manos, porque yo no creí en su futuro éxito. Pero, ¿quién podía prever su éxito? Yo no pude."

De todos modos, él no se arrepiente de los logros de CD Projekt RED. En muchos sentidos no podía haber pedido un estudio mejor. "El juego se hace muy bien", aseguró, "y todos merecen los beneficios que reciben de él. Se lo merecen. El juego es muy bueno. Bien hecho, bien hecho".

Él no tendría problemas en firmar un juego de The Witcher si alguien se lo pide. "Lo haría", dijo. "En primer lugar, porque cuando la gente viene a firmar, los considero fans, así que si vienen y me dan el juego para firmar, no puedo decir 'no a eso' porque sería muy descortés. Hacen una larga fila para traer el juego, ¿y qué puedo decir? 'Por favor, vete, no lo firmaré', sería muy descortés."



En el futuro inmediato luego de The Witcher 3: Wild Hunt, muchos nuevos fans están descubriendo el trabajo de Sapkowski, y probablemente su nombre vuelva estar en lo más arriba.

Contrariamente a la creencia popular, afirmó que no odia los videojuegos en absoluto. "No es que no me gusten, ni que los desprecie", confesó. Pero esperen, ¿no dijo que los juegos eran estúpidos?, "¡Yo solamente no los juego! Pero no tengo nada en contra de los juegos, no tengo nada contra los jugadores. Nada."

Mirando hacia adelante, Netflix producirá una serie sobre The Witcher, aunque los detalles todavía están bajo candado. Sapkowski deslizó que conoce el nombre de un actor que se lo atribuye presumiblemente en un papel importante –Geralt quizás– aunque no diría más sobre el asunto.

Por otro lado, la novela independiente Estación de Tormentas (2013, Polonia) es la última historia de Geralt de Rivia de Sapkowski. Si bien fue traducida al español en 2015, para el mundo inglés todavía está pendiente su lanzamiento.

Y tal vez, tal vez, Andrzej Sapkowski tiene otras historias sobre The Witcher para contar. "Sí, ¿por qué no?", declaró. "Voy a escribir otra. Lo haré."

¿Posta?

"Absolutamente."


Traducción parcial de la entrevista a Andrzej Sapkowski por Robert Purchese para Eurogamer.

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